MÁS FEO QUE LA CAMISETA DE LA SELECCIÓN…

Arrancó la gira de nuestra amada selección con nuevo timonel. Muy importantes serán las primeras impresiones que se manejen entre cuerpo técnico y jugadores; eso incluye la dinámica en los entrenamientos, las charlas técnicas, la puntualidad y, por supuesto, la forma de vestir. Y hablando de la indumentaria, esta gira también marca la presentación de la nueva camiseta que lucirá Colombia de cara a la Copa América de Brasil.

Mi mamá siempre me ha dicho que la primera impresión es la que vale, y si mi santa madre tiene razón, la presentación oficial de la nueva vestimenta no generó los mejores comentarios. Muchos ya la comparan con la que lució Chespirito cuando cumplió su sueño futbolero en 1979 protagonizando El Chanfle. Para otros, parece un electrocardiograma ambulante, un holograma mal hecho, una táctica textil para hipnotizar al rival, un bloc de notas con pantaloneta, un estereograma, en fin, la creatividad de nuestra raza siempre sale a flote en estas circunstancias, hasta el punto de decir que el diseñador de estas prendas fue el mismo de la primera dama en su visita al país del norte.

De igual manera, los aficionados a los memes hicieron fiestas con la nueva camiseta y acuñaron en las redes una frase para referirse a algo carente de belleza: “Más feo que la camiseta de la selección Colombia”.

Entrar a decir que algo es feo o bonito será siempre una discusión que tiene tanto de largo como de ancho, porque el concepto de belleza está mediado por el gusto de cada quien. Eso sí, el debate sobre este nuevo diseño dio para todo en los medios de comunicación e incluso se volvió un tema obligado en oficinas, restaurantes, filas bancarias, transporte público, etc.

En lo personal no quedé satisfecho con el diseño, pero como ya dije, es simplemente una cuestión de gusto. Y si he de ser sincero creo que hay cosas mucho más feas y que merecen mayores discusiones: fea la actitud de la señorita Wills ante la marcha de los profesores (que se convierte en la secuela de la película “¿Usted no sabe quién soy yo?”); feo que prácticamente todas las semanas tengamos una marcha por alguna razón y ya se haya convertido en paisaje; feo el cartel del pito, el de los pañales, el del papel higiénico, el de los documentos falsos, el de los abogados; fea la situación de la niñez en la Guajira; feo que se roben las partidas para la alimentación de los colegios y se tomen las fotos con el mismo plato; feo que los hinchas no vean a sus rivales solo como eso sino como enemigos; feo que desde los partidos políticos nos enseñen a polarizarnos; feo que ya nada nos importe…

En fin, hay miles de cosas mucho más feas que la camiseta de la tricolor. Y como todos queremos estar siempre bien pispos y bien arreglados, propongo que de ahora en adelante sopesemos el lado bueno de las cosas versus el malo. Tal vez de esa manera nos veamos más bonitos, sin importar el diseño de nuestras prendas…

+ RUDO, – CURSI (y en sentido contrario)

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