ARBITRO VIDA FUTBOL

NUESTRO PROPIO VAR

Se jugó el partido de ida por los cuartos de final de la Sudamericana entre Santa Fe y Deportico Cali y el resultado creo que no sorprendió a nadie. Pero más allá de la igualdad 1-1 lo que debe destacarse de este resultado es la utilización del VAR por primera vez en Colombia. Pongámonos en contexto, el VAR (Video Assitant Referee) es un recurso tecnológico de la FIFA para hacer más justo el desarrollo del juego y como su nombre lo indica es un asistente que a través del video le permite al juez del compromiso tomar decisiones con mayor claridad.

Su estreno en nuestro país desató toda clase de polémicas, no solo por ser un país polarizado acostumbrado a discutirlo todo, sino porque además se utilizó en dos jugadas que afectaron el resultado final y que dependiendo de a quien se le pregunte dirán que fue justo o injusto, así como preguntarle al colombiano de a pie si prefiere a Santos o a Uribe. El VAR se utiliza cuando las jugadas no resultan de fácil decisión a primera vista y hay que recurrir a la minucia, al detalle, al tecnicismo (concepto muy familiar para nuestro entorno y muy ligado a nuestra realidad política, jurídica y social).  

En este caso fueron dos minucias a saber: un pie de Morelo sobre la raya del área chica del azucarero y una pierna adelantada de Arley Rodríguez antes de su remate a puerta para vencer a Camilo Vargas. Las dos acciones claramente tienen incidencia en el marcador, dado que son un penal y un gol invalidado. Para ser honestos y hablando a título personal debo decir que las decisiones tomadas gracias a este mecanismo fueron correctas, lo cual me lleva a pensar cómo podríamos aplicar el VAR en nuestra cotidianidad…

¿Se imaginan pedir el VAR para precisar la validez de las universidades y los programas cursados por el alcalde de nuestra capital para la obtención de todos sus títulos? O utilizarlo para saber qué otros jugadores aparte de Fabio Puyo Vasco fueron los responsables del desfalco al Estado por la construcción de la central hidroeléctrica del Guavio y por qué dicho infractor no pagó ni un solo día de cárcel. O qué tal si lo usamos para descifrar, de una vez por todas, la edad de nuestra diva Amparo Grisales y sobre todo para establecer los criterios que la llevaron a convertirse en nuestra diva. O que nos sirva para fijar los parámetros que llevan a uno de los canales abiertos a seguir contratando y reteniendo las figuras menos queridas de la televisión nacional en un empeño por facilitarle el trabajo a su competencia; o para determinar si las condecoraciones entregadas recientemente al presidente del Senado en lo que va de su periodo constituyen un récord mundial.

Son muchas las utilidades que podríamos sacarle al VAR en el campeonato de nuestra cotidianidad, pero como todos sabemos el VAR en el fútbol no se puede pedir, es un recurso que queda a discreción de los mismos jueces. Y a discreción de ustedes también queda imaginar si esta frase se extiende fuera de las canchas…

+ RUDO, – CURSI (y en sentido contrario)

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